Huesos y Articulaciones
 

La cabeza tiene 28 huesos, 8 de los cuales se juntan para formar el cráneo, que alberga al cerebro.

Huesos y Articulaciones

La articulación llamada silla de montar, como la del dedo pulgar, está formada por un hueso convexo en una dirección y cóncavo en la otra.

La estructura de una articulación determina su grado de movimiento. La articulación más sencilla semeja una bisagra y se mueve en una sola dirección.


Como los huesos de las piernas deben sostener todo el peso del cuerpo, son muy resistentes. Los 26 huesos del tobillo y de los pies están dispuestos de modo que absorban el impacto. La mayoría de las articulaciones planas o deslizantes facilitan los movimientos laterales. Se encuentran en las muñecas, los tobillos y la espina dorsal.

En una articulación esférica, la cabeza de uno de los huesos encaja ajustadamente dentro del otro. Ejemplo de ello son las articulaciones de la cadera y de los hombros.

El esqueleto humano proporciona al cuerpo el apoyo necesario y un armazón protector para sus órganos vitales internos; también sirve para almacenar calcio y otros minerales esenciales, y es fundamental para producir nuevas células sanguíneas. Aunque nos inclinamos a considerar que los huesos son inertes, en realidad se encuentran en continuo cambio y se modifican de manera importante en el curso de la vida. Al nacer, el bebé tiene cerca de 350 huesos. A medida que crece, los huesos se endurecen y muchos, como los de la cabeza, se fusionan entre sí.
El esqueleto normal de un adulto tiene 206 huesos y pesa solamente alrededor de 9 kg . Sin embargo, el tejido óseo compacto es uno de los materiales más resistentes de la naturaleza. Cada 16 cm3 de hueso son capaces de sostener 8.600 kg , cuatro veces más que el concreto armado. La fuerza de los huesos proviene de su estructura en forma de panal y de su contenido de calcio, fósforo y otras sales minerales que permanecen unidas por fibras de colágeno. Los nervios y los vasos sanguíneos recorren la estructura de panal, y el calcio y los otros minerales continuamente entran en el tejido óseo y salen de él. La médula elabora constantemente nuevas células sanguíneas.
El cartílago, el material resistente y resbaladizo que cubre los extremos de los huesos, amortigua las articulaciones y reduce la fricción. Los ligamentos actúan como ataduras para mantener los huesos en su lugar, y los tendones sujetan los músculos a los huesos. La edad avanzada cobra la cuenta en los huesos y las articulaciones. Las rodillas y la cadera son especialmente vulnerables a la artritis degenerativa. Con el paso de los años, los huesos empiezan a perder parte de su calcio, lo que los vuelve porosos y débiles; este estado se denomina osteoporosis